4.04.2009

aaaaaaaaa y por supuesto aqui redacto y despues publico

5.14.2008

viva... pues viva México

He visto a aquellos seres que con toda nostalgia observan desde los puentes peatonales a las interminables partidas y arribo de sueños… ¿vendrán a construir la América en estas tierras? ¿Serán compradores compulsivos de baratijas estatales? ¿coleccionistas a la caza de la pieza última de una colección que solo verán algunos privilegiados? ¿se extasiaran con las delicias de México-Tenochtitlan y secretamente maldecirán la hora en que probaron aquellos tacos con aguas de dudosa procedencia y olor desesperante, los que desde hace quinientos años sufren por el designio de Moctezuma? ¿Cómo se llega a ciudad de México? ¿Es esa aduana real? ¿sirve? Los otros días mientras hacía migraciones tenía el deseo de que todo eso se rompiera y que de pronto los agentes aduanales comenzaran a derrumbar esa caricatura de modernidad mexicana y nos enseñaran que tras todo ese smog se esconde la ciudad de los lagos y que en sus entrañas todavía laten los corazones arrancados de las dulces doncellas que pasan como las iglesias siempre disfrazadas pero de entrañas terriblemente mexicanas… éste es el estado de ficción permanente… la realidad aquí no tiene sentido, cuando Alicia cayó debió hacerlo en un pozo que conectara uno de esos recoletos jardines ingleses con los tótems y surreales paisajes del trópico Mexicano…

Volviendo a los aero-puertos alguna vez conocí un piloto que se jactaba de nunca haber despegado sobrio y arribar mudo… y las azafatas, esas mujeres globalizadas, cosmopolitas, ingeniosas … con esos secretos que esconden en el sol de sus enaguas y esa alegría tan plástica y reconfortante… con sus cuidados a cada uno de los pasajeros, aunque hoy se encuentren fatigadas e insomnes…

Y el aeropuerto es una confusión de nuevo air-france y klm han llegado y allí vienen las alegres turistas europeas a probar los sabores de la tierra del chocolate y los sueños, pero que recuerden que las pesadillas también son sueños… y aquí lo improbable sucede con mayor frecuencia que lo asible y la desesperación sólo es válida para el cigarrillo que se consume en el transito del periférico

A Fresan le preguntaron alguna vez si necesito peyote en México… ¿saben la respuesta? Aquí no es necesario…. 

éste país “orgiástico y guadalupano” , frase que le he robado a álvarez bravo ¿o Pellicer? pues no he encontrado descripción tan sintetizada, sincretizada y magnífica para describir a un pueblo extraordinario, surreal, agorero, despiadado, incoherentemente feliz y sádico, pintura de colores abigarrados y sentimientos paradójicos; el escenario ideal, por naturaleza, para recuerdos emotivos, amores irreductibles, inesperados y mágicos que son posibles sólo por cultivarse en el candor brujo de estas tierras… ¡que amistades magnificas! ¡qué amores insuperables! ¡qué recuerdos imborrables! Nos iremos y extrañaremos esta suerte de patria del mundo (ombligo de la Luna) tras un tiempo algo de esta tierra se ha mezclado un tanto con la sangre para fortuna o infortunio, ya veremos…


3.05.2008

los cafes

Los cafés son el norte de los tristes:
tribus nómadas llegan a sus mesas
cuando la tarde pinta lentamente un
cielo fatigado de su nombre.

Pide café, se sientan, abren diarios;
miran las noticias de un mundo que
no les pertenece. Qué distinto el
oc�ano de cantina: uno puede
beberse el mar entero, mirarse en el
espejo, interrogarse, combatir una
manada de dragones sabiéndose
San Jorge sin espada.

Pero el café no es cómplice de
olvidos: es el nogro laúd de la vigilia.
Triste asunto acodarse en una mesa
a medir el sabor de una desdicha
que con otros muertos
es posible compartir.

Vicente Quirarte, Altazor Ars Café Mazatlan, México

cuentos orientales (lo que falta segun Yourcenar)

"... lo que nos falta precisamente son realidades. La seda es artificial, las comidas aborreciblemente sinteticas se parecen a esos falsos alimentos con que se atraca a las momias, y las mujeres, esterilizadas contra la desdicha y la vejez,han dejado de existir. Ya solo en las leyendas de los paises medio barbaros encontramos a esas criaturas ricas e leche y lagrimas, de las que uno sentiria orgullo de ser hijo... ¿Donde oi yo hablar de un poeta que no pudo amar a ninguna mujer porque en otra vida se habia encontrado con Antigona? Un tipo que se me parecia... Unas cuantas docenas de madres y de enamoradas, desde Andromaca hasta Griselda, me han vuelto exigente con respecto a esas muñecas irrompibles que pasan por ser hoy la realidad. (...) Isolda por amante, y por hermana a la hermosa Alda...(...) " -
Cuetos Orientales. Marguerite Yourcenar.

3.04.2008

Aero-puertos


Rezar a santa maría del frequent flyer , de las millas libres, para que los compañeros de viaje no sean yanquis pletóricos de whisky y terror que hacen platica sobre cualquier cosa y ahuyentan el sueño, que ningún bebe llore interminablemente; para que las películas aptas para todo pasajero no sean interrumpidas por una súbita descompresión de la cabina que nos obligue a terminar altos de oxigeno y felices… y ojala que el menú no sea “chiken or pasta?”

los aeropuertos: magnificas catedrales atemporales, sin patria y homogéneos; inconfundibles, mezcla de olores y sabores cosmopolitas, su aroma a despedidas y llegadas, adioses de hace tiempo, alegrías, a lagrimas, a sueños y horas dejadas en algún otro uso horario, de amigos para única ocasión… ¿o para siempre? y los amigos que están allá, afuera, tras los equipos de inspección sin cinturón y sin zapatos, tras el sello de pasaportes y revisión de interpol… el aire de los sitios que hemos querido, amado, odiado, el olor real a un mundo que no es este de las sonrisas perfectas y plásticas de las aeromozas esbeltas e ibéricas con perfume duty free, de pilotos con maletines negros atiborrados de cartas ignotas y esas bolsas con ¿licores o chocolates?...

impersonales globales que orillan a sus habitantes temporales a intimidades a indagarse, tierra de posibilidades, en sus pasillos y salas de espera interminable e intermitente: nacimientos, muertes, amores surgen y otros terminan, amistades de unas horas o de algún tiempo... sustituto moderno, a la estación ferroviaria, para comenzar el olvido o la añoranza… y afuera el dragón de hojalata y el rugido parecido al trueno, en sus fauces uno pierde la sensación de viajar aquellas quinientas, mil o seis mil millas y no cree que ese avión inmensamente grande dibujado en la pantalla se mueva tan lento sobre el mapa-mundi; las horas incomodas son mas notarias en sus entrañas y sin embargo atravesar tantos mundos, sueños, usos horarios, alegrías, tristeza…
pienso en mis abuelos y bisabuelos, en los nuestros que cruzaron ese atlántico con sus peligros en dos semanas o un mes, en un espacio mucho peor, pero quizá ellos si con la impresión de haber viajado de Aà B y no solo trasladarse de A à B

¿Cómo serian aquellos viajes? ¿Cómo serian aquellos capitanes y pilotos que tenían la estrella polar y la cruz del sur como referencia? Aquel mundo donde las estrellas todavía eran parte vital e imprescindible del mundo de los hombres… y otra vez pienso hay tantos sitios en la tierra donde las estrellas ya no brillan porque las han maquillado de amarillo fosforo… cuando chico pensaba que vería mas estrellas desde el avión que aquellas que había contemplado desde el pequeño pueblo entrerriano de mi abuela y sin embargo nunca vi tantas estrellas como en las noches entrerrianas y uruguayas de mi infancia y adolescencia… aquellas ciudades alejadas de la insomne buenos aires, de la fría minneapolis, de atocha y su goya y su madrid o de la invertebrada y felizmente sádica ciudad de méxico….


y ya vienen las azafatas riéndose con esas sonrisas de cordialidad perfecta, de alegría entrenada para evitar que los pasajeros nerviosos se desborden y quieran saltar por la puerta de emergencia mientras otros disfrutan de esas películas aptas para todos y un bebe llora y un yanqui borracho pregunta - ¿Qué hace usted aquí? ¿A dónde va? ¿Por qué va? Y sabe usted que…